Maite Carballo

Instituto Superior de Formación Técnica n° 8

Centro de Documentación e Información Educativa,
Dirección General de Cultura y Educación

Prácticas en bibliotecas. Acercamientos
al campo de la actuación profesional

Resumen

La siguiente ficha de cátedra corresponde a Práctica Profesionalizante 1. La misma se inscribe en el marco curricular para la formación bibliotecológica como campo de las Prácticas Profesionalizantes en el primer año de la carrera de Tecnicatura Superior en Bibliotecología, Resolución n° 5497/2023. En este campo de la práctica profesional, las y los estudiantes recorren estas instancias como parte de su formación durante el año. Sus contenidos no responden al corpus teórico de una disciplina específica, sino que se nutre de saberes de distintos espacios curriculares para abordar un objeto de conocimiento. De esta manera, el campo de la Práctica se presenta como un eje articulador de otras áreas curriculares dentro del diseño y tiene como objetivo primordial acercar al estudiante al campo de actuación profesional.

Palabras clave

Prácticas profesionalizantes, Bibliotecología, Biblioteca Pública, Biblioteca Popular.

Iniciando el camino: el ámbito de las prácticas en Bibliotecología, ISFT n° 8 de La Plata

Las prácticas en el primer año de la carrera de Bibliotecología se realizan en las bibliotecas clasificadas como generales: bibliotecas públicas y/o populares. Las y los estudiantes visitan e inician su práctica ejercitando tareas del propio ejercicio profesional en ámbitos concretos durante todo el ciclo lectivo. El proceso formativo a través del acercamiento a situaciones de trabajo hace que sea atractivo, ya que visitan, recorren y permanecen durante largas jornadas en bibliotecas de la ciudad. Un proceso de formación que implica también un vínculo muy particular con las y los estudiantes, una relación en la que se ponen en juego las subjetividades: sus creencias personales, los supuestos, las percepciones individuales, resultado de experiencias previas vivenciadas en estos servicios de bibliotecas, en definitiva, el primer acercamiento a su futuro rol profesional. Por otra parte, hace que se convierta en un desafío para el docente que debe planificar y desarrollar sus clases en estos escenarios tan preciados para la comunidad lectora y usuaria en general.

Los ambientes de permanencia suelen ser muy diversos según los espacios que puedan disponer las instituciones. Entre ellos, salas de lectura (con o sin estanterías abiertas), salas de usos múltiples (SUM), grandes salones de clubes o centros de fomento, incluso aulas acondicionadas especialmente para la recepción de estudiantes. Es importante destacar la generosidad de los miembros de comisiones directivas y dirigentes de las bibliotecas, que acceden a estas propuestas pedagógicas y reciben anualmente a innumerables grupos de estudiantes del Nivel Superior de formación técnica de los distintos puntos geográficos de la Provincia y del país. Asimismo, es importante señalar la predisposición del personal bibliotecario quien ofrece la orientación adecuada, accede a las entrevistas iniciales confeccionadas por el estudiantado, y asisten con los recursos necesarios a las y los docentes durante la práctica.

La biblioteca pública “la fuerza viva”

La identificación de las características principales del tipo de bibliotecas generales, sus misiones y funciones, los servicios y las actividades que le son propias, corresponden a las primeras lecciones en la formación. Su inicial y fundamental lectura es el Manifiesto de Bibliotecas Públicas de la UNESCO, partiendo desde sus primeras declaraciones, reconociendo y valorando uno de los objetivos elementales: “La biblioteca pública presta sus servicios sobre la base de igualdad de acceso de todas las personas, independientemente de su edad, raza, sexo, religión, nacionalidad, idioma o condición social” (UNESCO, 1994).

En mayo del año 1949 la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) en respuesta a la situación social y política del momento proclama su confianza en la Biblioteca Pública como “fuerza viva al servicio de la educación popular”. Este manifiesto para la biblioteca pública, enunciado posteriormente en la publicación El correo de la Unesco marca el punto de partida de un nuevo paradigma sobre la misión y función de la Biblioteca Pública. En 1972, veintitrés años después, la UNESCO encarga a la IFLA (Federación Internacional de Asociaciones e Instituciones Bibliotecarias) la revisión del Manifiesto con el objetivo de plasmar los cambios ocurridos en la humanidad en dicho período. La nueva versión, conservó la esencia de la misión de la biblioteca pública, ampliando su ámbito de acción y su rol con respecto a la información y a la cultura e incorpora otros aspectos como los nuevos soportes de información y la atención a otros grupos de usuarias y usuarios: las personas discapacitadas, niñas y niños. La tercera versión surge veinte años más tarde, en 1994. Su análisis y redacción estuvo a cargo de la Sección de Bibliotecas Públicas de la IFLA. Al igual que en las declaraciones anteriores, se da fundamental importancia al libre e ilimitado acceso al conocimiento, la gratuidad de los servicios y la necesidad de una legislación que respalde la biblioteca. Asimismo, se incorporan temas cruciales y de actualidad, tales como la atención a grupos minoritarios, las tecnologías, la información comunitaria, el peligro de las censuras y las presiones comerciales sobre los fondos y los servicios, entre otros.

El actual Manifiesto de IFLA-UNESCO sobre las Bibliotecas Públicas fue redactado en el mes de octubre del 2022, que declara:

La libertad, la prosperidad y el desarrollo de la sociedad y de los individuos son valores humanos fundamentales. Estos valores sólo podrán alcanzarse mediante la capacidad de ciudadanos bien informados de ejercer sus derechos democráticos y desempeñar un rol activo en la sociedad. La participación constructiva y la consolidación de la democracia dependen tanto de una educación satisfactoria como de un acceso libre y sin límites al conocimiento, el pensamiento, la cultura y la información. La biblioteca pública, un portal local hacia el conocimiento, constituye un requisito básico para el aprendizaje a lo largo de toda la vida (IFLA-UNESCO, 2022).

Residencia y trabajo de campo

Es importante que en el inicio de la instancia de práctica el personal bibliotecario o miembro de la institución oferente presente la biblioteca: relate brevemente su historia institucional, su origen y fundación, las acciones de la biblioteca y servicios que presta a su comunidad en la actualidad, entre otros aspectos generales. Aquí, las y los estudiantes, luego de esa primera observación y escucha atenta podrán intercambiar y realizar las preguntas, previamente comunicadas y confeccionadas en el espacio de la materia, identificando las diferencias con otras unidades de información. En la primera instancia de residencia y trabajo de campo será sustancial valorar y recorrer las instalaciones, los fondos documentales y las colecciones de la biblioteca pública o popular, distinguir los grupos de usuarios y públicos que asisten y conforman la comunidad donde está inserta la biblioteca. Asimismo, indagar qué otros actores de la sociedad civil conviven en ella, por ejemplo: ¿dónde funciona la Escuela?, ¿qué otras instituciones actúan en la cercanía?, ¿con quiénes articulan o participan de la vida cultural?, ¿dónde funcionará el centro de salud o salita más cercana?, ¿habrá un comedor comunitario de una organización social?, ¿brindan algún servicio especial para estos públicos?, ¿qué otros servicios de extensión ofrecen a la comunidad? Así reflexionó en 2006, Edgardo Civallero en el Congreso Nacional de Bibliotecas Públicas de Chile:

La biblioteca puede garantizar libertades y derechos humanos tan básicos como la educación, la información, la libre expresión, la identidad y el trabajo... Puede proporcionar herramientas para solución de problemas de salud, violencia, adicciones y nutrición... Puede enseñar la tolerancia y el respeto, puede facilitar la integración en sociedades multiculturales... Y también puede enseñar a leer: a leer las leyes que nos protegen y los contratos injustos que intentan explotarnos, y las noticias que nos cuentan qué pasa en nuestro país, y la historia verdadera de las luchas de nuestro pueblo y las técnicas para solventar nuestras carencias (p. 5).

Otro de los procesos que generan la participación y pertenencia de la comunidad, son los servicios bibliotecarios: el tradicional servicio de referencia y consulta en sala, los servicios de información ciudadana, los préstamos de libros y otros recursos de la colección y los servicios de extensión bibliotecaria o culturales. La potencia que tienen los servicios culturales en las bibliotecas hacen que desde una temprana edad se acerquen y conozcan la biblioteca del barrio o localidad, además invita a todas las franjas etarias a ser parte de la acción cultural en algún momento de sus vidas. Incluso a participar como ciudadanos en la conformación como miembros de comisiones directivas de las bibliotecas, como es en el caso de las bibliotecas populares.

Indudablemente, las bibliotecas públicas son un fenómeno universal. En cada sociedad, en las distintas culturas y contextos, hay bibliotecas muy diversas y podemos señalar que tienen diferentes desarrollos y servicios según a la comunidad que sirvan o esté conformada. No obstante, persiguen los mismos objetivos y se brindan íntegramente a sus propias comunidades. En este sentido, expresa Orlanda Jaramillo en su libro Biblioteca pública, ciudadanía y educación social (2013):

La institución que tradicionalmente ha sido definida como propiciadora del acceso, libre, gratuito y en igualdad de condiciones para todas las personas a la información y al conjunto de saberes producido por la humanidad, es planteada como un lugar para la formación ciudadana, entendida como los procesos orientados al desarrollo pleno de los sujetos, de su autoestima y sus motivaciones, de su capacidad para comunicarse, para convivir, participar, elegir y decidir con autonomía asuntos referidos a su desarrollo y al de la comunidad; en la apuesta por ser y hacer parte (sentido de identidad, de pertenencia y de apropiación), y en la capacidad de nombrarse, reconocerse y reconocer al otro, crear y disponer pactos, gestionar y decidir asuntos de la cotidianidad […] vivir en comunidad (p. 25).

Bibliotecas populares y sociedad civil

En simultáneo, para tomar contacto con la realidad local y regional referida al sistema de bibliotecas públicas será la indagación y estudio a través de actividades integradoras. Una de ellas será sobre la exploración de la normativa vigente sobre las bibliotecas, a nivel provincial, nacional y su paso obligado retrospectivo: la historia de las bibliotecas populares en nuestro país con la figura destacada de Domingo Faustino Sarmiento, que durante su presidencia, a través de la Ley n° 419 del 23 de septiembre de 1870, creó la Comisión Nacional Protectora de Bibliotecas Populares (CONABIP) con el propósito de fomentar la creación y el desarrollo de estas instituciones. De esta manera, la ley establecía que “las Populares” debían constituirse “como producto de la asociación de personas que unieran sus esfuerzos para posibilitar el acceso universal (de pobres y ricos, de chicos y grandes, de nativos y extranjeros) al conocimiento de las letras, las ciencias y las artes” (Congreso de la Nación, 1870).

El caso de las bibliotecas populares en particular se profundiza por ser un fenómeno político, social y cultural único en Argentina. Así lo expresa Javier Planas:

Con la Ley de bibliotecas populares, el Estado fomentó un modelo de organización sustentado en el poder creativo de la sociedad civil. Fundar una biblioteca, en la forma en que se sugería, no sólo significaba construir un espacio para la lectura; ante todo, suponía una coordinación comunitaria básica: proponer la idea, buscar seguidores, solicitar colaboraciones, escribir los estatutos y los reglamentos, elegir un lugar físico y amueblarlo, asignar responsabilidades, armar la lista de libros y atender otras tareas menores pero igualmente imprescindibles (2017, p. 43).

En este sentido, durante el trayecto de prácticas se realizan visitas institucionales a bibliotecas populares del casco urbano y de los alrededores de la ciudad de La Plata. Estas acciones permiten observar las diferentes dinámicas, acciones bibliotecarias y culturales, la relación de la biblioteca, de la bibliotecaria o del bibliotecario con los grupos de usuarios, la cotidianidad de la biblioteca. En simultáneo, en este mismo trayecto las y los estudiantes tomarán contacto con la realidad local y regional referida al sistema de bibliotecas públicas, la indagación y estudio a través de actividades integradoras. Una de ellas será transitar y visitar una biblioteca de la localidad de residencia.

Trabajo de campo: aspectos técnicos
de las bibliotecas

La trayectoria de las Prácticas Profesionalizantes propone brindar herramientas prácticas de los aspectos técnico bibliotecológicos, tareas de indagación y exploración de los saberes adquiridos en otros espacios curriculares (la transversalidad de la práctica), explorar los aspectos culturales y sociales, y finaliza con un trabajo integrador donde las y los estudiantes planifican e implementan una actividad de extensión cultural en una biblioteca de su localidad.

En el inicio del aspecto técnico en la biblioteca oferente es pertinente inaugurar con el concepto y caracterización de la cadena documental. Este sistema está conformado por elementos y operaciones precisas: la selección, el ingreso, el tratamiento y análisis documental, entre otras acciones finales que se relacionan entre sí. Es decir, en el inicio de la cadena documental se ingresan los documentos que hay que tratar, ellas son las operaciones de entrada: selección de la información y adquisición de documentos. Luego continúan las operaciones de tratamiento (análisis documental, la descripción física o catalogación), y las operaciones de salida (recuperación o búsqueda documental y difusión de la información). En definitiva, este desenlace del proceso documental es el propósito de toda unidad de información: se ingresa, se procesa y almacena la colección, y se difunde. La operación de salida y transmisión de documentos e información puede ser: la comunicación verbal de una referencia concreta, la edición de boletines o referencias bibliográficas, dossieres documentales, servicios de difusión selectiva, boletines digitales o el libre acceso del público lector y usuario a una colección. Esta dinámica y desarrollo de acciones será muy oportuna para organizar las primeras tareas y ejercicios, así como también para el reconocimiento de las operaciones concretas que el grupo de estudiantes se enfrentará con las colecciones.

Dentro de las operaciones de entrada, el sellado de las obras, seleccionadas previamente por el personal de la biblioteca junto al docente, el conocimiento de los tipos de sellos y registros iniciales, la exploración y lectura de los manuales de procedimiento de cada institución, el modo de ingreso y registro de inventario, los distintos sistemas integrales de gestión bibliotecaria, son parte del conjunto de actividades iniciales en los primeros acercamientos a las instituciones.

Por tal motivo, desde las Prácticas Profesionalizantes consideramos importante la visita a otras instituciones para cotejar las diferentes metodologías del trabajo bibliotecario y su funcionamiento. Además, se podrá concretar una nueva visita institucional a otra biblioteca pública o popular de la ciudad. Por las mismas razones, explorar la organización y gestión interna, analizar las diferentes interacciones y relaciones que se gestan al interior de la biblioteca, las acciones en la comunidad: los diversos servicios de extensión que se ofrecen, para ir construyendo habilidades de la profesión, apropiándose de los conocimientos en el contexto de actuación concreta.

Por otra parte valorar las relaciones entre la biblioteca, la sociedad civil, la comunidad en general: el vínculo que sostiene con la comunidad de niñas y niños, adolescentes, jóvenes, adultos y adultos mayores, en definitiva la vida institucional y las prácticas cotidianas entre las ciudadanas y los ciudadanos que las conforman y habitan.

Posteriormente, en el transcurso de la práctica se deberá proponer la fase siguiente dentro de la cadena documental: el ejercicio bibliotecario de procesamiento técnico y análisis documental; utilizar las herramientas e instrumentos de las bibliotecas públicas y populares como las tablas de Clasificación Decimal Universal (CDU), listas de encabezamiento y los instrumentos que se utilicen en la labor bibliotecaria de la unidad información seleccionada. Aquí es importante la tarea previa y dedicación del docente en la entrevista inicial con la bibliotecaria o el bibliotecario para el conocimiento de la técnica e instrumentos que se utilizan en esa institución.

Finalmente, para culminar las operaciones y la fase final de la cadena documental, las y los estudiantes examinarán los servicios y productos de la biblioteca: ¿cómo se obtienen o recuperan los documentos?, ¿cómo se realiza la difusión de la colección en una biblioteca?, ¿qué otras acciones o servicios de extensión realizan en la biblioteca?

Trabajo de campo: aspectos sociales
y culturales de las bibliotecas

La práctica propone, como último trabajo integrador, la planificación e implementación de un servicio de extensión en una biblioteca pública o popular del lugar de residencia del estudiante.

Los servicios de extensión en bibliotecas son acciones y manifestaciones culturales que brindan las instituciones a sus comunidades. Son actividades que regularmente llevan adelante las bibliotecas del país y que promueven permanentemente la vida cultural y democrática en cada uno de los territorios donde habitan. A partir de estos conceptos y desarrollo de ejemplos, cada estudiante podrá situarse, luego de tomar contacto con una biblioteca del tipo pública o popular de su pueblo o ciudad, e implementar una actividad cultural.

En este pasaje final, año a año, se presentan en el marco de la materia un centenar de propuestas culturales planificadas por las y los estudiantes para brindar de manera voluntaria a más de un centenar de bibliotecas públicas y populares. Es la etapa final donde la o el estudiante integra todos los contenidos, pero también la actividad práctica más creativa y de despliegue de su futuro rol. El objetivo está cumplido, la integración de los saberes, la concreción de una puesta en común entre estudiantes, de intercambio y descubrimiento de la gran diversidad de actividades posibles en una biblioteca y para distintos destinatarios, pero también de sus sentires, emociones que provoca ser partícipes en estas instituciones. Imaginarse en un futuro, no muy lejano, un profesional de bibliotecas y actuar en ellas.

Referencias bibliográficas

Civallero, E. (2006). El rol social de las bibliotecas públicas en Latinoamérica. Congreso Nacional de Bibliotecas Públicas de Chile. https://www.aacademica.org/edgardo.civallero/52.pdf

Correo de la Unesco (1949). https://unesdoc.unesco.org/ark:/48223/pf0000074205_spa

Comisión Nacional Protectora de Bibliotecas Populares. (2018). Herramientas de gestión social para bibliotecas populares: aspectos generales para organizar una biblioteca popular. CONABIP.

Congreso de la Nación. (1870, 23 de septiembre). Ley 419. Ley de Bibliotecas Populares. https://www.argentina.gob.ar/normativa/nacional/ley-419-48856/texto

Ferreira dos Santos, V. (2007). Biblioteca Pública y desarrollo económico. Alfagrama Ediciones.

IFLA-UNESCO. (2022, 18 de julio). Manifiesto IFLA-UNESCO sobre Bibliotecas Públicas 2022. https://repository.ifla.org/items/3f5d209c-ff0b-42b2-a826-d52e4beca8f8

Jaramillo, O. (2013). Biblioteca Pública, ciudadanía y educación social. Alfagrama Ediciones.

Planas, J. (2017). Libros, lectores y sociabilidades de lectura. Una historia de los orígenes de las bibliotecas populares en la Argentina. Ampersand.

UNESCO. (1949, 16 de mayo). The public library a living force for popular education. https://unesdoc.unesco.org/ark:/48223/pf0000147487

UNESCO. (1994, 29 de noviembre). Manifiesto de la UNESCO sobre la Biblioteca Pública. https://www.ifla.org/wp-content/uploads/2019/05/assets/public-libraries/publications/PL-manifesto/pl-manifesto-es.pdf


Anuario sobre Bibliotecas, Archivos y Museos Escolares, Volumen 5, 2025
Maite Carballo
Prácticas en bibliotecas. Acercamientos al campo de la actuación profesional | pp. 171 a 178