Gabriela Laura Purvis

Dirección Provincial de Educación Primaria,
Dirección General de Cultura y Educación

Docentes, bibliotecas y formación
de lectores en la educación primaria
de la provincia de Buenos Aires

Resumen

El presente artículo expone los principales programas y líneas de trabajo de la Dirección de Educación Primaria de la provincia de Buenos Aires (DPEP), haciendo énfasis en el lugar de las maestras bibliotecarias y los maestros bibliotecarios en el contexto de la escolarización primaria, así como su rol en la formación de lectoras y lectores de literatura. Se explicita, en primer lugar, la vigencia de programas tales como Pruebas Escolares Bonaerenses (PEB), sondeos de lectura y escritura y Extensión de la jornada escolar, para comentar, luego, la política de distribución de libros de esta Dirección y la elaboración, por los equipos curriculares, de orientaciones para la enseñanza de cada área. En segundo lugar, se sistematizan las principales líneas de trabajo en relación a las maestras bibliotecarias y los maestros bibliotecarios (MB) que, en pareja pedagógica con las maestras y los maestros de grado (MG), inciden en las trayectorias del estudiantado. Por último, se esbozan algunas consideraciones sobre la escuela –y la biblioteca– como lugar por excelencia para formar lectoras y lectores y hacer posible la participación efectiva en la cultura escrita.

Palabras clave

Educación primaria, Buenos Aires, Programas, Formación de lectores, Biblioteca escolar.

Introducción

La escuela es, junto con otras, la más significativa de las experiencias tempranas que atraviesa la infancia. Para las niñas y los niños “su primer día en la escuela no es una experiencia más, equiparable a otras muchas [...] que ha vivido en el pasado. Por el contrario, es una experiencia que añade una nueva dimensión a su vida, la cual nunca volverá a ser la misma” (Bettelheim, 2009, p. 13).

Y en esto, mucho tiene que ver que allí aprenderán a leer y a escribir. El compromiso de la Dirección Provincial de Educación Primaria (en adelante, DPEP) con este propósito, convertir a chicas y chicos en partícipes activos de la cultura escrita, se articula en torno a distintos programas y líneas de trabajo que abarcan tanto los aspectos institucionales como curriculares de la escolarización primaria que, a continuación, se exponen.

Programas pilares del Nivel.
Libros para toda la provincia

Durante el presente año y con el propósito de afianzar el camino recorrido y sostener la tarea, la DPEP continúa con los programas iniciados en años anteriores. En primer lugar, el Programa Pruebas Escolares Bonaerenses (PEB) en el cual, por cuarto año consecutivo, tendrá lugar una prueba a estudiantes de 3° y 6° año (en esta edición se tomará una única prueba en el mes de octubre); en segundo lugar, en el marco de PBA lee y escribe –que tiene como finalidad el seguimiento de los avances en lectura y escritura de las niñas y los niños de 1° y 2° año– se proseguirá con los sondeos a dichos grupos.1 Por último, bajo la convicción de que a mayor tiempo de enseñanza, mayores y mejores oportunidades de aprendizaje, se prosigue con el programa Extensión de la jornada escolar, en el cual se trabaja en propuestas que amplían la jornada escolar en nuevas escuelas de nuestra provincia, que pasarán de 20 a 25 horas semanales o de jornada simple a jornada completa.2

Por otro lado, la Dirección viene llevando a cabo una política activa de distribución de libros en todas las escuelas primarias de la Provincia. Si bien es cierto que los libros por sí solos no enseñan a leer (ni escribir) no menos cierto es que donde hay lectoras y lectores en formación tiene que haber libros (Alvarado, 2013). Entre las situaciones fundamentales de lectura, que en la escuela primaria son condición didáctica necesaria para formar lectoras y lectores, se encuentra la lectura por parte de la maestra o el maestro de grado, o la o el MB y el posterior intercambio lector, es decir, la apertura de una conversación en torno a lo leído. Esta escena requiere que chicas y chicos cuenten con el ejemplar para poder seguir la lectura y leer por sí mismos. De allí la importancia de una política sistemática de distribución de libros haciendo efectivas las condiciones materiales necesarias para la lectura (esto es, la presencia de libros, su disponibilidad).

Desde el año 2022, la provincia de Buenos Aires distribuyó en las escuelas primarias más de 7 millones de ejemplares, algunos de los cuales llegaron en propiedad a cada niña o niño –fomentando a la vez, la posibilidad de ir construyendo o enriqueciendo una biblioteca personal–, y otros llegaron “en cajas” para que, desde la biblioteca institucional, circulen por los distintos grupos que cursan el mismo año: “Se trata de libros para leer en el aula, para intercambiar interpretaciones acerca del texto con los compañeros y el o la docente y para escribir sobre aspectos de lo leído” (DGCyE, 2025).3

Orientaciones para la enseñanza
y encuentros en territorio

Los equipos curriculares de la DPEP elaboran propuestas didácticas para las diversas áreas del Nivel (Prácticas del Lenguaje, Matemáticas, Ciencias Sociales, Ciencias Naturales, Inglés y Biblioteca) y las presentan a las y los docentes en encuentros regulares y sistemáticos en territorio. La Dirección de Gestión Curricular prevé que dichas orientaciones sean discutidas y reflexionadas con las y los docentes en encuentros “cara a cara”, así como también con los equipos directivos y de supervisión en los diferentes distritos de la provincia.

En particular, las capacitaciones con los equipos de supervisión buscan fortalecer a las inspectoras y los inspectores del Nivel en torno a la intervención supervisiva en clave pedagógica, para sostener y acompañar el trabajo de las maestras y los maestros en relación a sus intervenciones en el aula, con el fin último de promover avances en los aprendizajes de chicas y chicos de toda la Provincia.

La propuesta para maestras bibliotecarias
y maestros bibliotecarios en el contexto
de la educación primaria

Desde la creación del equipo de trabajo en el año 2020, la Dirección de Primaria viene planteando la necesidad de jerarquizar el rol pedagógico de las maestras bibliotecarias y los maestros bibliotecarios (MB) del Nivel y valorar su aporte específico a la formación de lectoras y lectores durante la escolarización primaria. Los sucesivos documentos que se han elaborado y discutido en el marco de las jornadas institucionales en cada escuela, así como los encuentros en territorio, buscan dar relevancia y enriquecer el lugar de la biblioteca en la escuela.

Como se viene planteando, la o el MB, en pareja pedagógica con la o el MG colabora en hacer efectivas las oportunidades de participar en situaciones de lectura con otros como parte del proceso de apropiación de la cultura escrita. En este sentido, el lugar de la o el MB en la planificación didáctica es fundamental: difundir los materiales de la biblioteca, tener previstos recorridos literarios, disponer de tiempos de lectura compartida con los grupos, prever materiales para ampliar los repertorios de las propuestas de las y los docentes, recomendar cuentos o novelas para que las chicas y los chicos lean en sus casas a través del préstamo bibliotecario son algunas de las situaciones imprescindibles en las que participa desde su rol para formar lectores autónomos (DGCyE, 2023). De allí que sus intervenciones en torno a los libros y las lectoras y los lectores sean insoslayables y colaboren en establecer vínculos duraderos con las obras literarias, incidiendo tanto en las biografías lectoras como en las trayectorias escolares de las y los estudiantes.

Las líneas de trabajo con maestras bibliotecarias y maestros bibliotecarios de la Provincia se pueden sintetizar en los aspectos que siguen:

En ese sentido, el documento enviado este año para las jornadas institucionales focaliza en el préstamo bibliotecario como marca de autonomía lectora, para continuar el trabajo iniciado en el aula o la biblioteca.

A modo de cierre

La escuela –y su biblioteca– sigue siendo un espacio propicio para leer, estudiar, investigar, escribir una reseña o recomendación, buscar información y valorarla críticamente, comprender un fenómeno natural o social, valorar una obra literaria o conversar. ¿En qué otro lugar, si no, podremos leer a Horacio Quiroga y hablar –antes o después de su lectura– de su vida en la selva, de la máquina para matar hormigas que fabricó mientras intentaba adaptarse al ambiente, de esa experiencia tan vital que luego se representó en sus relatos? ¿Dónde se podrá discutir con fervor, por ejemplo, si los flamencos de los Cuentos de la selva “eran tontos o estaban locos de remate” por su obsesión por vestir medias de víbora de coral? En suma, es en la escuela donde aún se reserva el tiempo para estas cosas: estar juntos y conversar, leer poesía en voz alta, disfrutar con otras y otros de leer un cuento que deja huella, sin olvidar que su propósito fundamental es formar lectoras y lectores.

Referencias bibliográficas

Alvarado, M. (2013). Sin libros, no se aprende. En Escritura e invención en la escuela (pp. 238-246). Fondo de Cultura Económica.

Bettelheim, B. & Zelan, K. (2009). Aprender a leer. Crítica.

DGCyE. (2025). Documento “Primeras Jornadas Institucionales, 25 y 26 de febrero de 2025”. DPEP.

DGCyE (2025). Documento para maestras y maestros bibliotecarios. DPEP.

DGCyE (2023). Documento para maestras y maestros bibliotecarios. El aporte de las y los maestros bibliotecarios en la formación de lectores. DPEP.

Purvis, G. (2021). Algunas consideraciones sobre la biblioteca en la escuela. 12ntes. 54, 10-21.


  1. 1 Participan de los mismos alrededor de 600.000 estudiantes y se trabaja con 15.000 docentes en reiterados encuentros presenciales y virtuales con maestros de 1° y de 2°.

  2. 2 En agosto de 2024 se logró concretar la extensión de la jornada en 107 escuelas que venían esperándolo desde el año previo y se sumaron al listado de escuelas primarias con más de 4 horas diarias.

  3. 3 A partir del mes de febrero se entregaron cinco títulos “en caja”: Animales de la provincia de Buenos Aires (libro para trabajar en Ciencias Naturales en Primer Ciclo), El pozo, de Juan Sebastián Ronchetti (destinado a segundo ciclo de la escuela primaria), Caperucita roja (para primer año) y Hansel y Gretel (para tercer año).


Anuario sobre Bibliotecas, Archivos y Museos Escolares, Volumen 5, 2025
Gabriela Laura Purvis
Docentes, bibliotecas y formación de lectores en la educación primaria
de la provincia de Buenos Aires
| pp. 66 a 70