Programa Integral de Bibliotecas,
Centro de Documentación e Información Educativa (CENDIE),
Dirección General de Cultura y Educación
Este artículo aborda un aspecto central en la vida de las bibliotecas escolares: el de los procesos técnicos. En particular, se presenta el caso de la creación de software para la gestión de los procesos de organización de la documentación. La conjunción de los saberes de la bibliotecología con los aprendizajes de un grupo de estudiantes de una escuela con orientación en electrónica y programación permitió llevar adelante este proyecto de programación para desarrollar el sistema de gestión bibliotecaria que se denominó SIBAU. Este sistema apunta a ser de uso común en las bibliotecas escolares, cumpliendo el objetivo de facilitar el acceso a recursos a estudiantes y docentes, así como las tareas de los procesos técnicos para el personal bibliotecario.
SIBAU, Gestión de bibliotecas, Colaboración, Bibliotecas escolares, Solidaridad.
Crear es vivir dos veces.
Albert Camus
Si fuera posible pensar una metáfora que refleje el aspecto humano en el ámbito de la biblioteca escolar, sin duda el ciclo de la naturaleza que se brinda desde la siembra de una semilla hasta la culminación del fruto y su expansión, podría ilustrarlo. Se trata, como aquel ciclo de la naturaleza, de un ciclo humano y cultural que tiene a la educación como eje esencial para el desarrollo de aprendizajes que nacen y se sostienen desde las intervenciones pedagógicas de la biblioteca escolar. En este caso, todo el trabajo que se realiza desde el Área de los Procesos Técnicos, acompañado del Área Pedagógica, produce gran parte de las acciones que sostienen los servicios y propuestas de la misma, que como fruto, brindarán al final servicios mejor organizados y más eficientes para quienes necesiten de su uso. Muchas de estas acciones –denominadas de forma general procesos técnicos– son casi “invisibles” a los ojos de las usuarias y los usuarios, pero son ellos la estructura básica de los servicios que ofrece una unidad de información en cualesquiera de los niveles y modalidades del sistema educativo. Son la semilla que está escondida de la mirada, pero que sin ella, no sería posible el despliegue de lo que vendrá. Estas acciones (selección, adquisición, catalogación, clasificación documental, etc.) son necesarias para poder gestionar todos los documentos y la información que se poseen para ponerlas al servicio de las y los estudiantes, docentes y la comunidad educativa en general. Sin este trabajo complejo y silencioso es imposible que una biblioteca se constituya como tal.
Existen cuatro áreas de trabajo esenciales en la biblioteca, según la Resolución n° 2245/09, emanada de la Dirección General de Cultura y Educación de la provincia de Buenos Aires. Las dos mencionadas en el párrafo anterior, además del Área Comunitaria y el Área Organizativa. Todas con sus respectivas subáreas. Esta normativa es una de las más importantes dentro del sistema educativo de la jurisdicción, que brinda la posibilidad de comprender la complejidad de la trama de acciones que sustenta una biblioteca escolar para cumplir su misión.
Dentro del Área de Procesos Técnicos se encuentra la subárea 1: organización de la documentación. Es aquí donde toma sentido un software de gestión de los procesos dentro de una biblioteca escolar. Estos tienen como finalidad tornar más rápidos, eficientes y efectivos los procesos técnicos que se realizan sobre los diferentes soportes de la información que conforma la colección y los servicios que se ofrecen (préstamos y consultas, estadísticas, base documental y catálogos en línea, etc.).
De esta manera, se comprende cómo estos procesos dan el sustento a las acciones esenciales de una biblioteca. Así, tal como una semilla, son la oportunidad propicia para que nazcan y se desplieguen otras acciones que devienen de estas: las relacionadas con el Área Pedagógica y con ella, una serie de actividades posteriores que ponen en valor lo pedagógico, lo organizativo y lo comunitario de la biblioteca, que son las áreas que comprenden dimensiones más visibles: los servicios de referencia, consulta y préstamo, los servicios de extensión, los proyectos pedagógicos que se enmarcan en el PIB (Proyecto Institucional de Biblioteca, según el Reglamento General de Instituciones Educativas –Decreto n° 2299/11–), el trabajo en red, la extensión cultural, entre otros más.
En este “ciclo bibliotecológico sustentable” se produjeron, en un inicio, todas las oportunidades para desarrollar los que la semilla-misión de la biblioteca escolar se propone cultivar en sus usuarios. Así es que sucedió algo especial en la Escuela Técnica n° 1 de Vicente López, una escuela con orientación en electrónica y programación.
Surgió de la mano de un grupo de estudiantes, con conocimientos inquietos, que se acopló al compromiso de trabajo de su biblioteca escolar, dando paso a que esa semilla comenzara a desarrollarse y a crecer dentro de ellos. En este caso, comprendieron que podían crear un proyecto de programación para poner en valor las tareas menos visibles y las más visibles que sostienen lo cotidiano en su propia biblioteca escolar. Lo comienzan a pensar y diseñan las primeras versiones en un diálogo afectuoso con la bibliotecaria a cargo de la biblioteca institucional, una profesional comprometida hondamente con su tarea. En ese encuentro entre el mundo de las y los estudiantes y el mundo de su biblioteca, surge el proyecto para mejorar los servicios de su biblioteca. Nace SIBAU, el sistema de gestión bibliotecaria.
Imagen 1. Primeras visitas del Bibliotecario Referente CENDIE a la biblioteca de la Escuela Técnica n° 1 de Vicente López
Los habitantes humanos de la Tierra nos encontramos (más que nunca antes en la historia) en una situación de verdadera disyuntiva: o unimos nuestras manos, o nos unimos a la comitiva fúnebre de nuestro propio entierro en una misma colosal fosa común.
Zygmunt Bauman
En el año 2006 se crea, en el marco del entonces Ministerio Educación, Ciencia y Tecnología, el Programa BERA (Bibliotecas Escolares y Especializadas de la República Argentina), gracias a la iniciativa de la Biblioteca Nacional de Maestros (BNM), que fue desde ese mismo momento la única coordinadora de la red. Si bien las acciones que decantaron en la creación de este programa se sostenían desde hacía varios años antes del año 2006, la Resolución Ministerial n° 432/06, creadora del mencionado programa, fue el impulso primordial para legitimar y fortalecer estas acciones que fueron construyendo esta red de información y trabajo nacionales, consolidada con la participación de todas las jurisdicciones hasta tomar mayor cuerpo y relevancia, a partir de la sanción de la Ley Nacional n° 26.917, que crea el Sistema Nacional de Bibliotecas Escolares y Unidades de Información Educativas.
Entre tanto, una de esas acciones que comenzaron antes del año 2006 desde la BNM, fue la creación del Proyecto “Desarrollo y actualización del sistema de gestión de la información en bibliotecas y unidades de información del sistema educativo”. En este proyecto, fundamentalmente, se pone a disposición de todas las jurisdicciones del país, mediante la firma de un Convenio Marco que cada una debe suscribir con el Ministerio, la posibilidad de utilizar el software de gestión integral de bibliotecas denominado Aguapey, así como las pertinentes capacitaciones para su uso y difusión, materiales pedagógicos y técnicos alusivos, entre otros objetivos.
El software Aguapey fue, así, una gran oportunidad federal para sistematizar la información, normalizar los procesos bibliotecológicos, automatizar los procesos técnicos de cada biblioteca y unidad de información y crear una incipiente red de trabajo colaborativo a través de la catalogación colectiva. Se trató de una distinguida política pública para valorizar y sostener un desarrollo y modernización de las bibliotecas escolares y especializadas de Argentina.
La Dirección General de Cultura y Educación de la provincia de Buenos Aires suscribe el Convenio Marco n° 17 en el año 2003, con el Ministerio de Educación Ciencia y Tecnología de la Nación, a través de la Biblioteca Nacional de Maestros (BNM). En el mismo se delega la coordinación operativa al CENDIE (Centro de Documentación e Información Educativa), quien al año siguiente debido a las tareas planteadas de formación, capacitación y acciones que surgen del software Aguapey, termina viendo creado, a través de la Resolución n° 860, el Programa Integral de Bibliotecas del sistema educativo.
La implementación y expansión del software de gestión de bibliotecas escolares y especializadas en la provincia de Buenos Aires tuvo un gran alcance y desarrollo. Sin embargo, la falta de actualización y soporte del software a lo largo del tiempo fue dejando una profunda deuda por parte de las políticas públicas nacionales que le dieron origen.
Es en este momento en que aparecen por el horizonte pájaros, mariposas, abejas… todos dispuestos a dar vida polinizadora a nuevas alternativas. El campo vuelve a recibir nuevas semillas. Algo nuevo comienza a crecer.
Se trata de un proyecto semilla que nace al calor de un grupo de estudiantes de una escuela técnica y de su bibliotecaria. Los une el amor por la biblioteca. Lo nombran SIBAU, Sistema de Gestión Bibliotecaria, y con él intentan dar las respuestas que dejó vacante Aguapey.
Es el comienzo de un nuevo jardín…
Los hombres reclaman el ideal también
en la existencia concreta, pero con frecuencia
no expanden lo concreto hasta lo ideal.
Henry Thoreau
El surgimiento de SIBAU se originó a raíz de un problema detectado en la biblioteca de la Escuela Técnica n° 1 del distrito de Vicente López. Algunos alumnos no completaron adecuadamente la planilla de retiro de los recursos físicos, lo que ocasionó que en muchos casos no se supiera qué recursos se habían retirado, quién lo había realizado y si los mismos habían sido devueltos.
A finales del año 2022, un estudiante de nombre Bautista Izaguirre acudió a la biblioteca para terminar un proyecto destinado a la Expotécnica, exposición que se realiza anualmente para exhibir trabajos y proyectos realizados a lo largo del año. Durante su visita, escuchó a la bibliotecaria Luisa Salgado que le compartió su preocupación por la falta de precisión a la hora de completar la ficha de retiro por parte de las usuarias y los usuarios. Fue entonces, cuando el estudiante le propuso automatizar ese proceso. A partir de esta primera y simple idea se inició el diseño del sistema conocido en la actualidad como SIBAU (Sistema de Gestión Bibliotecaria) denominado al principio “Sistema Integral
de Bibliotecas”.
En las primeras versiones del “Sistema Integral Bibliotecas”, se diseñó solo un sistema capaz de gestionar el retiro y la devolución de recursos. Aunque su implementación no resultó ser demasiado difícil, la eficacia del sistema se vio limitada debido a que solo reconocía los nombres de los recursos. Esto se convirtió en un problema que se extendió por varios meses, mientras se buscaba una solución para transferir los registros del anterior sistema Aguapey a SIBAU. La solución finalmente llegó unos meses después, con la creación de SIBAU-REG, un sistema de migración desarrollado para transferir los registros
sin problemas.
A lo largo de varios meses se trabajó en la integración de nuevas funcionalidades al sistema SIBAU, que hoy cuenta con varias herramientas que facilitan la gestión bibliotecaria y el acceso a recursos para estudiantes y docentes. Entre las funcionalidades disponibles se encuentran:
Además de estas herramientas, se están desarrollando nuevas funcionalidades para mejorar aún más la plataforma:
Tras haber desarrollado una amplia gama de funcionalidades, se consideró que SIBAU puede llegar a ser un sistema de uso común en las bibliotecas escolares, con el fin de facilitar el acceso a recursos a estudiantes y docentes y las tareas de procesos técnicos de las bibliotecarias y los bibliotecarios. Para lograr esta expansión y escalamiento del proyecto se propone el uso de un servidor central, lo que permitiría a cualquier institución que lo desee poder instalarlo y utilizarlo.
En aquel diálogo entre la bibliotecaria y los estudiantes solidarios, surgió un nuevo jardín-proyecto. SIBAU no ha significado solamente visualizar un problema o una demanda para dar una respuesta tecnológica. Ha sido, sobre todo, la revelación del encuentro humano que posibilita la biblioteca escolar como refugio de ideas, conocimiento, palabra y vínculos que sostienen lo cotidiano en nuestras instituciones educativas.
Imagen 2. Biblioteca de la Escuela Técnica n° 1 de Vicente López
Esto, y mi corazón, y todas las abejas
que moran en un trébol.
Emily Dickinson
En una de las visitas del Bibliotecario Referente CENDIE de la Región 6 a la biblioteca de la Escuela Técnica n° 1 durante el año 2022, este se interioriza en las primeras etapas en que se estaba incubando el jardín-proyecto SIBAU. Se reúne con la bibliotecaria Luisa Salgado y los estudiantes, además del equipo directivo, para sugerir mejoras y para concientizar acerca de los grandes beneficios y posibilidades que podría tener el SIBAU, no solamente para la propia institución, sino también para la comunidad bibliotecaria, nuestra colmena de trabajo, y todos los distritos que integran la región. Es que ante la necesidad de automatizar los procesos técnicos y muchos de los servicios que presta la biblioteca escolar y especializada, el anterior software Aguapey ya no cubría las expectativas y demandas crecientes. SIBAU se podría convertir en el primer software de gestión integral de la biblioteca, creada por estudiantes y bibliotecaria de una escuela de gestión estatal de la provincia de Buenos Aires, para todas las bibliotecas escolares y especializadas de la región. Quizás también con un alcance mayor, si el jardín-proyecto continuara con un escalamiento progresivo en cuanto a su desarrollo, factibilidad y cobertura, podría ser el software utilizado para toda la jurisdicción.
En aquella primera visita el referente regional los insta a continuar desarrollando el SIBAU con esta visión de cultivar y hacer crecer el SIBAU para que sea posible integrarlo al trabajo con la colmena-bibliotecaria, es decir, la comunidad de bibliotecas escolares de la Región 6 que se encuentra activa desde hace muchos años trabajando bajo la denominación de NUBES, los Nucleamientos de Bibliotecas Escolares.
SIBAU continúa su desarrollo desde ese año 2022, añadiendo mejoras y pruebas de su uso en la misma escuela. Durante el año 2023, como prueba piloto, se lo instala en la biblioteca del Instituto Superior de Formación Docente n° 39, del mismo distrito, con buenos y promisorios resultados también.
A fines del año 2023 se realiza el 6° ERBBIE (Encuentro Regional Bienal de Bibliotecas Escolares) “Fortaleciendo las comunidades bibliotecarias de la región”, donde Salgado presentó por primera vez el SIBAU las y los profesionales presentes, no solo para conocer la experiencia del proyecto en sí, sino también para celebrar la participación del SIBAU en la Feria ACTE (Actividades Científicas
y Tecnológicas Educativas) que organiza anualmente la provincia y los logros que le permitieron ganar, hasta llegar a la instancia nacional.
Imagen 3. Presentación en Feria ACTE Distrito de Vicente López
Finalmente, en este crecimiento sano y orgánico del jardín-proyecto SIBAU, la cosecha se va consolidando a partir de los éxitos conseguidos en la instalación y uso del software en las dos intuiciones mencionadas anteriormente (Escuela Técnica n° 1 e Instituto Superior de Formación Docente n° 39). Esto deriva en la presentación por parte del referente regional del CENDIE en un primer proyecto regional que intenta expandir los frutos y sus semillas de estas primeras experiencias: se trata del “Proyecto SIBAU y Bibliotecas Especializadas de R6: Una región con historia e identidad bibliotecaria”.
En este proyecto se describe el fundamento y las posibilidades de llevar el uso de SIBAU a otras escalas: expansión de su uso a institutos superiores de la región, para seguir consolidando y probando las oportunidades que brinda. Es así como en esta etapa surge la primera debilidad del proyecto: la necesidad de contar con un servidor con una potencia mayor al que se poseía, para albergar este crecimiento. Esto conlleva a pensar en la creación de alianzas y articulaciones, tan comunes en el trabajo bibliotecario. Se convoca a participar del proyecto a la Dirección de Tecnología Educativa, en la figura territorial de la referente en la región, la profesora Carla Posklinski. Es así como esta alianza provoca que se pueda integrar una solución a la necesidad de contar con un servidor más potente para proyectar una expansión de la instalación y uso de SIBAU en varias bibliotecas de la región. Pero también surge, en la sinergia que provocó la visualización de esta solución, la necesidad de comenzar a trabajar articuladamente entre un equipo de programadores de la propia Dirección de Tecnología Educativa y el equipo de estudiantes, docentes y la bibliotecaria para optimizar y fortalecer aún más al propio SIBAU, con vistas a su acompañar su crecimiento y consolidación. Se trata de una gran experiencia de aprendizaje para todos los involucrados.
Al momento de escritura de este artículo, se están cursando las convocatorias al primer encuentro de instalación y capacitación del software para la primera etapa en la que participarán bibliotecas especializadas de los institutos superiores de gestión estatal y gestión privada y las bibliotecas pedagógicas de los CIIE (Centros de Capacitación, Información e Investigación Educativa), todos de la Región 6. Le seguirán las etapas para el resto de bibliotecas de los diferentes niveles y modalidades de cada uno de los distritos que conforman la misma.
Imagen 4. Reunión de presentación del SIBAU a bibliotecarias
y bibliotecarios de Nivel Superior de la Región 6 por parte del equipo de estudiantes del SIBAU
Como un cierre provisorio de este recorrido del jardín-proyecto SIBAU, en la metáfora que se erige para imaginar esta red de trabajo bibliotecaria que, al igual que una colmena y sus abejas, laboran en comunidad para fortalecer los procesos de enseñanza y aprendizaje, las lecturas, las diversas alfabetizaciones relacionadas con la información, en un momento en que trabajar en alianzas es parte de una agenda emergente que señala un camino de soberanía creciente y creatividad colaborativa para enfrentar los desafíos, ciertamente, cada vez más complejos a los que se enfrentan nuestras bibliotecas, escuelas y sociedad.
Así, como un completo “ciclo bibliotecológico sustentable”, que es el título imaginario que imprime un carácter a este artículo, se piensa en una ecología de las relaciones que sustentan el escenario de las bibliotecas como ámbitos en donde se depositan “semillas” que darán sus frutos en jardines y que volverán a crear nuevos jardines y huéspedes que habitan esta compleja trama de la vida. Esas semillas son el conocimiento y la información, que a través de las oportunidades que ofrecen, mediadas por la jardinera bibliotecaria o el jardinero bibliotecario, logran impulsar jardines en las mentes y corazones de las y los estudiantes y las usuarias y los usuarios que la frecuentan. Así, como en el caso del SIBAU, estas nuevas flores y frutos que nacieron al cuidado de aquel jardín-biblioteca primigenio, devuelven al sustrato nutritivo que los sostuvo, mucho de lo recibido y cosechado al amparo de aquel. SIBAU es un fruto de ese vínculo entre una bibliotecaria que ama su trabajo y un grupo de adolescentes estudiantes vivaces que vivieron y crecieron en su escuela secundaria, utilizando ese espacio al cual hoy devuelven, con creces, mucho de lo que les fue ofrecido. Un círculo perfecto de retroalimentación continua: el “ciclo bibliotecológico sustentable”.
Imagen 5. Sistema de Gestión Bibliotecaria SIBAU
Anuario sobre Bibliotecas, Archivos y Museos Escolares, Volumen 5, 2025
Gastón Bellafanti Zaghet
El ciclo bibliotecológico sostenible. Una experiencia pedagógica de creación
de un software de gestión para la biblioteca escolar| pp. 19 a 29