Equipo de Coordinación de Políticas Estudiantiles,
Dirección Provincial de Educación Superior
El siguiente artículo presenta la experiencia pedagógica de los Cabildos Abiertos, una propuesta de participación destinada a estudiantes de los Institutos de Formación Docente de la provincia de Buenos Aires. Inspirados en los cabildos de la gesta independentista, estos encuentros territoriales invitan a debatir colectivamente sobre temas pedagógicos y políticos que atraviesan la escuela: lectura, escritura, formación ciudadana, derechos humanos, ESI, ambiente, convivencia, inclusión, entre otros. En cada jornada, las voces de las y los estudiantes ocupan un lugar central: comparten saberes, inquietudes y posicionamientos, y construyen colectivamente nuevas miradas sobre la tarea docente. Esta experiencia busca recuperar el espíritu de la participación real en clave democrática y proyectarlo hacia las prácticas de enseñanza futuras. A lo largo del artículo se analizan los sentidos educativos que emergen de este ejercicio de diálogo horizontal y construcción común, así como los desafíos que plantea pensar la formación docente desde una perspectiva crítica, situada y transformadora.
Educación Superior, Formación docente, Participación Estudiantil, Trayecto Formativo, Democracia.
En el marco de los 40 años de vigencia ininterrumpida de la democracia en Argentina, los Cabildos Abiertos se constituyen como una experiencia pedagógica y participativa destinada a estudiantes de los últimos años de los Institutos Superiores de Formación Docente de la provincia de Buenos Aires. Inspirados en aquellos cabildos de la gesta independentista, estos encuentros recuperan el espíritu de deliberación colectiva y compromiso ciudadano, proyectándose hacia el presente de la formación docente. Reunidos en territorio, futuros educadores participan de jornadas de reflexión sobre problemáticas contemporáneas que atraviesan tanto las aulas como la vida social, asumiendo la palabra como ejercicio político y pedagógico.
La propuesta se enmarca en una mirada crítica sobre el valor de las efemérides y su potencia para enlazar pasado, presente y futuro. En este sentido, la conmemoración del 25 de Mayo no solo remite a un hito fundacional, sino que habilita nuevas lecturas y resignificaciones ancladas en la experiencia actual. Los Cabildos Abiertos se piensan como una continuidad transformadora de aquellos espacios de discusión popular, ahora con un fuerte anclaje territorial y con la convicción de que la participación democrática es también una práctica que se enseña y se aprende. Por eso, se convocó a estudiantes en tanto ciudadanas y ciudadanos, protagonistas de una escuela por venir, comprometida con la justicia social, la equidad y los derechos humanos.
En este artículo se presenta y analiza esta experiencia impulsada por la Dirección Provincial de Educación Superior, entendiendo que la participación no es solo una forma de estar, sino de intervenir en lo común. Desde esta perspectiva, los Cabildos Abiertos se proponen como prácticas de enseñanza que, al recuperar lo colectivo, habilitan el debate y la proyección de futuros posibles. Son también un mensaje político y ético: las y los docentes del mañana están llamados a ser multiplicadores de estas formas democráticas de pensar y vivir la educación.
“El momento que más me impactó fue cuando nos juntamos todos, poder ver cuántos éramos y de dónde veníamos. Un Cabildo Abierto con todas las palabras”.
Lucía, estudiante
Los Cabildos Abiertos son una apuesta pedagógica y política profundamente ligada al sentido formativo de la docencia. Pensados con la cabeza y el corazón puestos en quienes se están formando para enseñar, esta propuesta se inscribe en la necesidad de repensar colectivamente el presente y el futuro de la educación, en palabras de Marisa Gori, Directora Provincial de Educación Superior. En tiempos de desafíos persistentes y transformaciones constantes, los Cabildos interpelan una pregunta fundamental: ¿qué docentes queremos formar, para qué sociedad y en el marco de qué proyecto de país? Desde la Dirección Provincial de Educación Superior, no buscamos respuestas unívocas desde los espacios de gestión, sino promover estas preguntas en el seno mismo de los institutos, habilitando el diálogo, la escucha y la construcción situada de sentidos compartidos.
Trabajar en la territorialidad es, ante todo, una decisión política. Implica estar cerca, respetar los recorridos locales, construir acuerdos desde la historia y la singularidad de cada institución. Es hacer política educativa desde el reconocimiento del otro, desde el acompañamiento sostenido y desde una perspectiva de igualdad. Los Cabildos Abiertos se constituyen como una cruzada colectiva: invitan al encuentro, al intercambio y al ejercicio activo de la ciudadanía por parte de quienes hoy se preparan para ser docentes. Lejos de concebir la formación como un proceso individual o cerrado, esta experiencia promueve una pedagogía del vínculo y la participación, donde lo común se construye con otros, desde el territorio y con la palabra como herramienta transformadora.
La magnitud y la diversidad del sistema formador en la provincia de Buenos Aires hacen aún más significativa esta experiencia. Con 220 mil estudiantes en 178 institutos, la propuesta alcanza a futuras y futuros docentes de todos los niveles y áreas: Inicial, Primario, Secundario, Educación Especial, y distintas disciplinas como Historia, Biología, Lengua, Matemática, entre muchas otras. Las y los estudiantes llegan desde ciudades grandes, pueblos pequeños, zonas rurales y barrios del conurbano; con trayectorias y pertenencias culturales diversas, pero con un horizonte común: la pasión por enseñar y la convicción de que la educación puede transformar realidades.
Muchas y muchos participaron con entusiasmo, otros con dudas; sabiendo que no iban a una clase tradicional ni a una conferencia, pero sí a un espacio donde se aprende, se piensa, se conversa y se celebra. Una estudiante lo expresó con claridad:
El momento que más me impactó fue cuando nos juntamos todos, poder ver cuántos éramos y de dónde veníamos. También ver que estaban presentes las autoridades del municipio y de educación. Fue algo conmovedor. Un cabildo abierto con todas las palabras.
El pueblo quiere saber. Eso se me grabó en el corazón.
Esa vivencia de lo colectivo se profundizó en los talleres, donde emergieron reflexiones y aprendizajes, porque también de eso se trata la formación: de construir colectivamente experiencias memorables que anticipen, inspiren y desafíen en la tarea de enseñar.
Apertura del Cabildo Abierto realizado en Miramar en septiembre de 2022 (Equipo de Comunicación de la Dirección Provincial de Educación Superior).
“A mí me fascinan las instancias de democratización de la educación, la posibilidad de construir valores y habilitar otras miradas”.
Francisco, estudiante
Los Cabildos Abiertos proponen un modo singular de habitar el territorio: lo convierten en aula y lo resignifican como espacio colectivo de aprendizaje. En ese marco, los talleres funcionan como escenarios de diálogo donde circulan saberes, inquietudes y miradas diversas sobre la enseñanza y sus desafíos actuales. Allí, los contenidos pedagógicos de la provincia de Buenos Aires toman forma concreta y se traducen en experiencias compartidas. Las temáticas abordadas recorren tanto cuestiones fundamentales y persistentes -como la enseñanza de la lectura, la escritura, las ciencias y la historia-, como también problemáticas que requieren especial atención en el presente, como la Educación Sexual Integral, la construcción de la memoria colectiva o los debates en torno al ambiente. A su vez, se incorporan temas de plena actualidad, como el uso de tecnologías digitales y la inteligencia artificial, desde una mirada pedagógica y crítica.
En estos espacios, horizontales y participativos, se promueve que las y los estudiantes de los institutos encuentren su voz, construyan argumentos y compartan sus posicionamientos. Es por eso que los talleres habilitan nuevas preguntas, y motivan el deseo de actuar, de reunirse y de transformar. Allí se gestan modos renovados de ser estudiante de formación docente, atravesados por una concepción democrática del conocimiento, por la perspectiva de derechos y por la potencia del encuentro como herramienta de cambio. Así lo vivió Lautaro, del Instituto Superior de Formación Docente y Técnica n° 40:
Participé en el taller de Derecho a la Identidad en la escuela, un pantallazo que me ayudó a ver un tema que no conocía y a pensar cómo actuar desde el rol docente frente a niñas, niños y adolescentes, respetando sus decisiones, acompañándolos y conociendo sus derechos. Me hubiera gustado hacer otros talleres, como el de inclusión educativa. Lo que más me motivó fue escuchar a mis compañeros y sus diferentes puntos de vista.
Desde su experiencia, Luciana, del Instituto Superior de Formación Docente y Técnica n° 128, también destaca el efecto movilizador del espacio compartido:
Entré al taller con una mirada y salí con otra. La identidad de género es un tema tabú, hay mucho para aprender. Me encantó escuchar a mis compañeros y la unión que se armó entre los institutos, que no siempre surge. También la presentadora, Ana, estuvo genial por su fuerza y su garra. Ojalá pueda alguna vez hablar así en público.
En el mismo sentido, Santiago, del Instituto n° 177 agrega:
Participé del taller del cuerpo en la docencia. Debatimos sobre el cuerpo sexuado docente en el pasado y en el presente, y de cómo se pasó del control panóptico al biopoder. Quedó abierta una pregunta: ¿cómo se busca hoy conformar el cuerpo docente? Me gustaría otro Cabildo o un espacio digital para seguir pensando.
Y Abril, del Instituto Superior de Formación Docente n° 117 resume su experiencia con entusiasmo:
Primero que nada, quiero agradecer que se nos brinde este espacio con este interrogante tan importante de “¿cómo enseñamos, cómo fomentamos la lectura y la escritura desde los más chicos?” Me voy muy contenta con todo lo que trabajamos, me sirvió un montón, sobre todo porque yo venía con algunas dudas y todo lo que se dio en la charla, en el debate, me enriqueció mucho.
Entendida como un derecho, la Educación Superior en la Provincia se sustenta en políticas que apuntan al fortalecimiento de las trayectorias, la participación estudiantil y el acceso a experiencias culturales significativas. Los Cabildos Abiertos integran estas tres dimensiones, promoviendo que las y los estudiantes se reconozcan como parte de un espacio de reflexión e interacción con otras y otros. Esa vivencia compartida -en talleres, patios, pasillos- habilita conversaciones con pares de distintos puntos de la Provincia y refuerza el sentido de pertenencia a un colectivo más amplio. En muchos casos, quienes participaron ya tienen recorridos en centros de estudiantes, espacios de género, organizaciones sociales o políticas. En todos los casos, valoran profundamente esta experiencia como un acontecimiento pedagógico y político que las y los invita a pensar juntos la educación, sus sentidos y sus posibilidades.
Puesta en común de los talleres realizados en el Cabildo Abierto de Ensenada en abril de 2023 (Equipo de Comunicación de la Dirección Provincial de Educación Superior).
“Me moviliza ver en el rostro del otro que está comprendiendo a partir de lo que yo explico”.
Rodrigo, estudiante
En un tiempo en que la figura docente suele verse cuestionada, subestimada o puesta en duda -ya sea en los medios, en las redes sociales o incluso en algunos vínculos cotidianos con las familias-, los Cabildos Abiertos ofrecen otra imagen posible y real. Una donde el deseo de enseñar no nace de la comodidad, la inercia ni el descarte, sino de una elección profunda, consciente, cargada de sentido
y de compromiso.
Las y los estudiantes que participan en estos espacios lo dejan claro: eligieron la carrera docente para transformar la realidad, para acompañar procesos de crecimiento, para estar con otras y otros. Van a ser docentes de Nivel Inicial o Primario, psicopedagogas y psicopedagogos, profesoras y profesores de Historia, Biología, Matemática, Economía, Geografía, Lengua y Literatura, entre otras disciplinas. Son de edades, géneros, trayectorias sociales e identidades políticas, religiosas y culturales diversas. Viven en el conurbano o en el interior de la provincia de Buenos Aires; en grandes ciudades, en zonas rurales o en pequeños pueblos. Pero comparten algunas certezas: la identidad bonaerense, el entusiasmo, la convicción y la pasión por la carrera que eligieron.
“Mi ilusión es influir positivamente en la vida de los alumnos. Para mí es gratificante emocionalmente ver el progreso en los otros mediante los saberes”, cuenta Santiago. Y agrega: “mi único miedo, mi mayor miedo, es que los alumnos no quieran trabajar a la hora de las prácticas”. Sebastián también lo expresa con claridad: para él, ser docente de Economía en la escuela secundaria es una apuesta transformadora, porque “creo en la capacidad transformadora de la escuela secundaria”.
La elección, muchas veces, viene acompañada de historias personales que se enlazan con el deseo de enseñar. Alejandro cuenta que ya a los catorce años, cuando ayudaba a su profesora de Historia a explicarle a sus compañeros, intuyó que ese camino le gustaba. Para Daiana, en cambio, la docencia fue primero una posibilidad cercana en su pueblo, la única opción de continuar sus estudios. Pero rápidamente se transformó en vocación: “estos días, cuando hicimos las prácticas, sentir a los niños que me abrazaban por tener el delantal blanco fue una emoción enorme”.
El modo en que se imaginan en las aulas también habla de las formas de vínculo que desean construir. Algunos quieren que sus estudiantes los llamen “seño”, “profe” o simplemente por su nombre. Lo importante, señalan, es generar cercanía, confianza, habilitar la conversación. “Como las chicas y los chicos se sientan cómodos para que pueda ocurrir la conversación”, dice Luciana. Sebastián sueña con el día en que escuche: “profe Seba” o, mejor aún, “profe Coco”, su apodo. Y Martín, con humor, comparte una anécdota: “He tenido la experiencia de dar clases y cuando me decían profe o precep yo no me hacía cargo, es como que no caía que podía ser yo, entonces hasta que no me decían Ale no me daba vuelta”.
Se suele decir que la memoria del estudiante que se ha sido es la que forja a la o el docente que se puede llegar a ser. Y este grupo lo confirma: Nicolás recuerda con entusiasmo las clases de una profesora que, según sus palabras, le permitió asistir a “las mejores clases de Historia de mi vida, con un compromiso y unos contenidos que daban ganas de estudiar”. También menciona su paso por un centro socioeducativo de su barrio, que le permitió “conocer otra forma de mirar y entender la educación”.
Así, con sus voces, deseos y convicciones, estos estudiantes no solo se forman: están, también, soñando y tejiendo colectivamente la escuela que vendrá.
Desarrollo de uno de los talleres realizados en el Cabildo Abierto de San Pedro,
en abril de 2025 (Equipo de Comunicación de la Dirección Provincial
de Educación Superior).
Con la fuerza de la palabra compartida, del encuentro entre pares y del deseo de enseñar, las voces de quienes participaron en los Cabildos Abiertos confirman que la docencia sigue siendo una elección profundamente vital y transformadora. En un tiempo atravesado por incertidumbres, ellas y ellos apuestan por la construcción de un futuro común desde la escuela. Como propone Javier Trímboli:
Cuando pienso en la tarea de educar pienso que lo que hay que hacer es desarrollar una fuerza que vaya a contramano de la pulsión de abandonar el mundo, más bien una fuerza que reconozca el mundo, haga las paces con el mundo –incluso con sus disgustos y problemas–, una fuerza que nos haga pensar que vale la pena vivir, conocer, luchar, transformar el mundo (Trímboli, 2024, p. 30).
Esa fuerza se siente, se escucha y se multiplica en cada Cabildo.
Trímboli, J. (2024). Mejor hacer otro mundo. Cabildo Abierto. Participación, reflexión
y práctica pedagógica,1, 30-31.
Anales de la Educación Común, 2025, Volumen 6, N° 1-2 | Equipo de Coordinación
de Políticas Estudiantiles de la Dirección Provincial de Educación Superior |
Entre palabras y territorios| pp. 206 a 212