Consejo Provincial de Educación y Trabajo (COPRET).
Entre las políticas educativas se contempla la necesaria articulación entre el sistema educativo y los sectores socioproductivos y del trabajo. En este sentido, la provincia de Buenos Aires asigna al Consejo Provincial de Educación y Trabajo (COPRET), perteneciente a la Dirección General de Cultura y Educación, la responsabilidad de coordinar el diálogo entre los actores involucrados. En la actualidad, las transformaciones productivas repercuten en las oportunidades y realidades laborales, por lo tanto es fundamental identificar estos cambios para poder trazar estrategias de articulación con la educación, que se traduzcan en el análisis y planificación de la oferta formativa territorial y asociada a los sectores productivos estratégicos. De esta manera, se contribuye a las posibilidades de formación con oportunidades de inserción laboral, presentes o futuras, acordes a la perspectiva de derechos.
Educación y trabajo, Producción, Planificación de la educación, Industria y educación, Educación y empleo.
El Consejo Provincial de Educación y Trabajo (COPRET) fue creado a partir de la Ley Provincial de Educación nº 13.688, y se constituye como Consejo Asesor de la Dirección General de Cultura y Educación. Su principal objetivo es “articular el desarrollo de estrategias, programas y acuerdos entre el sistema educativo provincial, en sus distintos Niveles y Modalidades, y los sectores vinculados al desarrollo de la producción y el trabajo, tanto públicos como privados” (artículo n° 122).
Es el organismo que promueve políticas públicas de articulación entre la educación, el trabajo y la producción, con miras al desarrollo estratégico local, regional, provincial y nacional. Esta articulación ha tenido diversas expresiones desde la creación del COPRET. Actualmente se llevan adelante las siguientes líneas de trabajo: la promoción del diálogo territorial y sectorial entre actores de la educación, el trabajo y la producción; la acreditación de saberes sociolaborales; la capacitación y el equipamiento de las instituciones de la Educación Técnico Profesional a través de Crédito Fiscal provincial; la promoción y fortalecimiento del Sistema de Prácticas Educativas en Ambientes de Trabajo.
El diálogo territorial y sectorial es impulsado por la Dirección de Promoción de Educación y Trabajo a través de las Mesas Distritales de Educación, Trabajo y Producción y las Mesas de Diálogo Sectorial. La Agencia de Acreditación de Competencias Laborales, es responsable de coordinar las políticas de acreditación de saberes adquiridos por las trabajadoras y los trabajadores en circuitos formales o no formales de sus trayectorias laborales y educativas. La línea de Crédito Fiscal tiene el objetivo de favorecer la capacitación y actualización de las trabajadoras y los trabajadores y el equipamiento de las instituciones de Educación Técnico Profesional. Además, el COPRET promueve las articulaciones necesarias entre el sistema educativo provincial y diversas instituciones, para el desarrollo de las Prácticas Educativas en Ambientes de Trabajo.
Es preciso comprender que el COPRET no cuenta con una estructura territorial tradicional, que sí tienen los niveles y modalidades. Esto significa un desafío cotidiano basado en crear acuerdos y articulaciones entre los diversos actores de la propia Dirección General de Cultura y Educación; para luego construir estrategias con actores externos al sistema educativo bonaerense, que vale reconocer, expresan una diversidad de intereses que no son necesariamente educativos.
En este sentido, el COPRET desarrolla proyectos y fomenta la discusión de la oferta formativa en clave de desarrollo local y regional, habilitando el diálogo entre esos intereses diversos, sin perder la centralidad educativa y el compromiso ético de formar ciudadanía.
El trabajo como fenómeno social, histórico, cultural y económico ha tenido múltiples transformaciones entre fines del siglo XX e inicios del siglo XXI. El paradigma industrial que hegemonizó la producción y el trabajo durante el siglo pasado, ha sido reemplazado por la “sociedad de la información” y la “sociedad de los servicios” que, profundizado por el desarrollo tecnológico, genera un nuevo ciclo vital con nuevos roles (Mealla, 1997). Asimismo, esto se traslada a la relación con la educación, ya que deja de haber una linealidad entre nivel educativo e inserción laboral y se diversifican las trayectorias vitales y laborales (Jacinto, 2013).
Ante este escenario, el COPRET impulsa el diálogo social para promover la formación para el trabajo y la inserción laboral de las y los estudiantes y las egresadas y los egresados del sistema educativo de la provincia de Buenos Aires. A su vez, desarrolla estrategias desde la corresponsabilidad y la multiactoralidad que buscan fortalecer las diversas trayectorias, con perspectiva de derechos y de desarrollo local-regional-provincial.
En tal sentido, a partir de la planificación estratégica (Matus, 1987) se configuran los objetivos, estrategias y acciones necesarias para el diálogo social situado. En esta línea, cobra sentido la participación del gobierno local como actor fundamental para pensar la direccionalidad de las acciones en el territorio, ya que aporta su mirada sobre la situación educativa, productiva y de los diferentes actores territoriales. Asimismo, tracciona la relación con los sectores socioproductivos y propicia la identificación de las necesidades y debates planteados por la comunidad educativa. Vale aclarar que no nos centramos solamente en las áreas de educación y producción de la gestión local, sino también en las áreas de ciencia y tecnología, turismo, cultura, economía social y popular, género y diversidades, discapacidad/inclusión, entre otras.
Se destaca la participación de las y los estudiantes en el diálogo social, ya que pueden transmitir en primera persona sus demandas e intereses en base a la formación y la inserción al mundo del trabajo. En la misma línea, referentes del campo científico-tecnológico, como universidades provinciales y nacionales con asiento en la provincia de Buenos Aires, participan aportando a los debates y acciones conjuntas para la construcción de diagnósticos y planificaciones como, por ejemplo, el análisis de las demandas y necesidades para el desarrollo local y regional y su correlación de la oferta formativa y los perfiles profesionales.
El desarrollo territorial y sectorial se enmarca en la Dirección de Promoción de Educación y Trabajo, desde la cual se realizan las Mesas Distritales de Educación, Trabajo y Producción en cada uno de los municipios bonaerenses -según lo normado en la Resolución n° 4202/09-. Estas permiten la vinculación entre la educación y el mundo del trabajo, a partir de la participación de diversos actores del sistema educativo, los sectores del trabajo y la producción, los gobiernos locales, los organismos gubernamentales, las universidades y los organismos de la ciencia y la tecnología. En tanto a su funcionamiento, se nombra por ciclo lectivo una secretaria coordinadora o un secretario coordinador, que en conjunto con Inspección Distrital y la asistencia técnica del nivel central, se planifican los objetivos anuales y las agendas de los encuentros. Esto se construye a partir de lo necesario y lo disponible en el territorio, pensando estrategias y acciones que den respuesta a las demandas de la comunidad educativa. El ciclo lectivo del año 2024 finalizó con 132 municipios con sus Mesas Distritales constituidas, y particularmente en 2025 se ha incorporado el cronograma de actividades en el calendario docente, permitiendo establecer criterios provinciales a cada dispositivo distrital.
Por otra parte, la misma Dirección, tiene a su cargo la coordinación de las Mesas de Diálogo Sectorial. Entre sus principales objetivos está: construir, en el marco del diálogo social sectorial, un diagnóstico formativo ocupacional que permita diseñar políticas educativas y generar información para la toma de decisiones y la definición de respuestas integrales a las necesidades emergentes. Esto requiere una base de acuerdos multiactorales enmarcados en los sectores y/o subsectores socioproductivos reconocidos como estratégicos para el desarrollo provincial. Su funcionamiento se esquematiza en la articulación y planificación conjunta con diferentes áreas gubernamentales, estableciendo un cronograma de acciones que permiten sistematizar, monitorear y concretar los objetivos establecidos y acordados colectivamente en el espacio de diálogo, a través de Mesas Técnicas de Trabajo como metodología para la concreción de lo planificado.
El entramado de ambos dispositivos de la Dirección de Promoción de Educación y Trabajo, promueven el diálogo social para la construcción colectiva de diagnósticos situados que permitan establecer respuestas integrales y definir la oferta educativa. En relación a esto, se pone en juego la socialidad como terreno en el cual se esgrime una relación dialógica que produce identificación en quienes participan (Jaramillo et al., 2022, p. 64). De esta primera afirmación, y siguiendo la perspectiva de los actores, se comprende que es la misma sociedad la que crea el diálogo social en torno al reconocimiento de sujetos y sus derechos, como así también, de las agendas sensibles al desarrollo productivo bonaerense.
Ese diálogo social requiere necesariamente de un anclaje en el mapa, que podemos llamar territorialidad, expresando las formas de organización y apropiación material y simbólica que ejercen los actores sobre un espacio a través de prácticas, estrategias o instrumentos (Zanotti, 2018, p. 5). En cada distrito, región y/o sector productivo se constituyen diferentes escenarios y actores, que se encuentran en los dispositivos de mesas para interpelarse, establecer acuerdos e intentar resolver problemas que requieren ser abordados articuladamente para su efectiva resolución.
Las Prácticas Educativas en Ambientes de Trabajo actualmente se encuadran en la Resolución n° 5356/24 y consisten en experiencias formativas con carácter de “acto educativo” para estudiantes mayores de 16 años. Requieren necesariamente de la vinculación entre una institución educativa y una institución oferente, esta última puede ser de diferentes tipos: empresas, organismos de gobierno y de la administración pública, cooperativas de trabajo, universidades, instituciones artísticoculturales, organizaciones de la sociedad civil, entre otras. Es preciso comprender que esta figura no crea ningún otro vínculo para la o el estudiante más que el existente con la unidad educativa, no puede ser utilizada para cubrir vacantes, crear empleo nuevo y/o reemplazar trabajadoras o trabajadores.
Las prácticas obligatorias y no obligatorias son los dos grandes campos en que se ordenan las distintas tipologías, en el caso de las primeras, la obligatoriedad es determinada por los Diseños Curriculares para acceder a la titulación.
La elaboración y el diseño de la normativa recientemente aprobada, implicó un trabajo de articulación entre la Subsecretaría de Educación, las direcciones de los Niveles y Modalidades implicadas, el Consejo General de Educación y el COPRET. Esa complementariedad de enfoques resultó en una Resolución que establece criterios generales respetando y comprendiendo las particularidades de la Educación Técnico Profesional, la Educación Especial, la Educación Artística, la Educación de Jóvenes, Adultos y Adultos Mayores y la Educación Secundaria Orientada.
Asimismo, la Resolución n° 5356/24 plantea una perspectiva de derechos transversal a la planificación, ejecución y evaluación de las prácticas. También se explicitan las perspectivas de cuidado, de género, ambiental y de discapacidad como formas de ver y construir la realidad. Esto es fundamental en tanto las prácticas buscan formar a las y los estudiantes como ciudadanas y ciudadanos con ejercicio pleno de sus derechos, dentro de los cuales se concibe el derecho al trabajo. Por lo tanto, las prácticas son una oportunidad para la formación de ciudadanía en vistas a la inserción en el mundo del trabajo.
La Agencia de Acreditación de Competencias Laborales enmarca sus lineamientos en la Resolución n° 2363/20, siendo el dispositivo encargado de llevar adelante procesos de acreditación de saberes sociolaborales. A través de esto, se identifica, reconoce y se otorga una validación oficial, por parte del sistema educativo, sobre saberes adquiridos a lo largo de la experiencia sociolaboral y/o trayectorias educativas informales o formales no concluidas, de personas mayores de 18 años.
La acreditación de saberes sociolaborales pone en diálogo la construcción de dichos saberes en relación con aquellos constituídos por el sistema educativo, a través de marcos de referencia curriculares, que permite enmarcarlos en un perfil profesional y reconocerlos oficialmente.
La identificación y construcción de la demanda, parte del diálogo territorial entre actores de carácter provincial, regional y local, pertenecientes al sistema educativo, organismos y áreas gubernamentales, instituciones del campo científico-tecnológico, y el sector socioproductivo.
El proceso de acreditación pretende construir estrategias de acceso al derecho a la educación y al trabajo en vinculación con la planificación estratégica para el desarrollo provincial y local. Constituye una puerta de ingreso, y en muchas ocasiones de reingreso al sistema educativo. Transforma realidades, favoreciendo acciones en la formación continua, otorgando mayores niveles de cualificación laboral y mejores oportunidades en la inserción al mundo del trabajo.
El Crédito Fiscal es regulado por la Ley Provincial n° 10.448, la cual establece que las empresas pueden financiar programas de capacitación y adquisición de equipamiento para establecimientos educativos de la provincia de Buenos Aires, a través de proyectos presentados ante el COPRET.
Es un incentivo fiscal que permite a las empresas reducir su carga impositiva provincial, al invertir en el fortalecimiento de entornos formativos (equipamiento) de las instituciones educativas de la Educación Técnico Profesional, de las instituciones de Formación Integral de la Educación Especial, e inclusive abordar la formación de las trabajadoras y los trabajadores de menor calificación de la propia empresa.
El proyecto debe fundamentarse en el perfil productivo local y en las necesidades de calificación que se requieren o pueden requerirse a futuro, ante lo cual la presentación necesita del conocimiento y el apoyo expreso de la Mesa Distrital para que el proyecto pueda impactar en la planificación de la oferta y potenciar la integralidad de las estrategias para el desarrollo local.
El Estado delimita y sectorializa su intervención, pero debe construir una mirada integral que dé direccionalidad y sentido a la gestión. La existencia de las Mesas Distritales y de Diálogo Sectorial del COPRET nos permiten trascender el ámbito educativo e incorporar una perspectiva local, sectorial y de desarrollo estratégico a través de la incidencia real de actores locales y sectoriales en la toma de decisiones sobre la educación, el trabajo y la producción.
Para ello, el sistema educativo debe reconocerse en la necesidad de articular con otros actores, de generar estrategias que den respuesta a las demandas de los sectores socioproductivos, pero en el marco de estrategias de desarrollo con inclusión social. Pensar la formación para el trabajo, desde el Estado, requiere problematizar la oferta formativa, mejorarla y actualizarla. Pero el desafío es que siempre sea en dos sentidos: dar respuesta a las necesidades que expresan las y los representantes del sector productivo privado; y garantizar los derechos laborales de las trabajadoras y los trabajadores.
En este sentido, las Prácticas Educativas en Ambientes de Trabajo representan un aporte fundamental para la futura inserción de las y los estudiantes puesto que, como sistema, establece a través del acto educativo de la práctica acciones estratégicas para formarse y vincularse de forma cuidada con el mundo del trabajo. Esto en el marco de una perspectiva de derechos, en la que todos los actores que conforman dicho sistema acompañan corresponsablemente las trayectorias educativas de las y los estudiantes, siendo la institución educativa la responsable de su supervisión.
En este sentido, la mirada puesta en las necesidades y las demandas explícitas de las y los estudiantes, han permitido aunar sentidos y construir articulaciones para dar respuesta. Es así que, en articulación con la Dirección Provincial de Educación Secundaria, se comenzó a implementar el Proyecto Coordenadas en 2024. Esta política destinada a estudiantes de sexto año, se basa en el acompañamiento y la orientación para la construcción de vocaciones, ocupaciones y herramientas para el mundo del trabajo. Desde el COPRET se construye en conjunto a las Mesas Distritales y en particular con las Secretarias Coordinadoras y los Secretarios Coordinadores, dar a conocer el entramado sociolaboral local. Este proyecto es significativo para trabajar con las y los jóvenes la reflexión sobre los saberes y oportunidades en sus distritos, para potenciar el arraigo digno, y construir ciudadanía para la toma de decisiones sobre su continuidad formativa y su inserción laboral.
De lo expuesto, se identifican algunos actores-socios estratégicos como las áreas locales de producción y empleo, para articular nuestra oferta con las oportunidades laborales de cada territorio, y en particular con las Oficinas de Empleo, áreas de suma importancia para mejorar las posibilidades de inserción laboral de las y los estudiantes en condiciones de trabajar y de las egresadas y los egresados. También junto a las universidades, las instituciones educativas del Nivel Superior y el Programa Puentes, se busca garantizar para las y los bonaerenses un acceso equitativo al derecho a la educación superior, fortaleciendo oportunidades en todo el territorio.
En un contexto en el que los discursos conservadores y las políticas neoliberales hacen eco en la educación y afectan de manera regresiva a la producción y el trabajo, lo expuesto hasta aquí cobra sentido en un proyecto de Provincia donde la mirada integral e intersectorial de las políticas públicas está presente en nuestras acciones cotidianas. Este es uno de los principales desafíos de la gestión pública en general, y en función de construir una articulación significativa entre educación, trabajo y producción, en lo particular. Esto es posible con una mirada de gestión de la política educativa bonaerense que construye estratégicamente con otras y otros para garantizar el acceso a la educación y al trabajo.
Jacinto, C. (2013). La formación para el trabajo en la escuela secundaria como reflexión crítica y como recurso. Propuesta educativa, (40), 48-63.
Jaramillo Marín, J., Rushton, S., Díaz, J. M., & Mosquera Camacho, D. (2022). El diálogo social territorial. Contribuciones teórico-prácticas desde la experiencia de Buenaventura Colombia Internacional, (109), 59-87. https://journals.openedition.org/colombiaint/465
Matus, C. (1987). Política, planificación y gobierno (Vol. 2). Fundación Altadir.
Mealla, E. (1997). La difícil articulación entre educación y trabajo. Novedades educativas, (79).
Zanotti, A. S. (2018). (Re) Pensando el concepto de territorialidad: Una propuesta para la reflexión sobre su uso e implementación a partir de un caso de estudio. En I Jornadas Platenses de Geografía. Universidad Nacional de La Plata. Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación. Departamento de Geografía. https://www.memoria.fahce.unlp.edu.ar/library?a=d&c=eventos&d=Jev11325
Anales de la Educación Común, 2025, Volumen 6, N° 1-2 | A. Pagani, Ma. C. Martin Linares y E. M. Catena |
La necesaria articulación entre educación, trabajo y producción. El enfoque de gestión desde el COPRET | pp. 133 a 140